640 EC
El califa árabe Umar captura Jerusalén en 637 EC y permite a los judíos establecerse en Jerusalén.
En el año 637 EC, el obispo bizantino Sofronio entregó Jerusalén al califa Umar, compañero de Mahoma. Un fragmento de una Crónica judía hallada en la geniza de El Cairo, escrita en judeo-árabe, confirma que el califa Umar quiso conceder permiso a doscientas familias judías para establecerse en Jerusalén. El patriarca cristiano se opuso por completo. Finalmente se acordó asentar a setenta familias judías en Jerusalén.
Visión general
Un fragmento de la Crónica Judía, hallado en la Genizá de El Cairo, confirma que Umar ibn al-Jattab otorgó permiso a los judíos para establecerse en Jerusalén, y que, basándose en su decisión, setenta familias llegaron desde Tiberíades y se asentaron allí.
Moshe Gil, Historia de Palestina 634–1099, págs. 70–71.












